
Querida Ana.
Como mis padres, mis abuelos, mis hermanos, mis tíos y algunos amigos…soy provinciano, nací en el norte chico donde hay un castillo que nunca ha conocido rey, a los 2 años vine hacia Lima en el brazo de mi madre ancashina, quien a su vez tomaba la mano de padre también de Ancash. Me pregunto con cuántas dudas y miedos en el corazón habrán viajado, me gustaría pensar que mamá me abrazaba fuerte intentando quizá que nuestros latidos vayan al mismo ritmo siempre.
Pero no soy el único con una historia similar. Si vas a un salón de cualquier universidad de Lima y pides que levanten la mano aquellos que tengan padres o abuelos provincianos verás muchos brazos levantados. Lima dejó hace mucho de ser solo de los limeños. Y así, gracias al tiempo, a la fusión de todas las ciudades en una sola, adquirió este tono multicolor que tanto amamos los que vivimos aquí. Este post se lo dedico a la ciudad que mis padres eligieron para verme crecer en todos los sentidos que ellos soñaban:
Aquí estamos acostumbrados al chisme, que antes nacían de los callejones de un solo caño y sin demora llegaban a un balcón y luego a otro volando como las palomas de los atrios de las iglesias. Pero los chismes consigo traen mucho de verdad, como dicen, cuando el río suena es porque piedras trae y nosotros los limeños sabemos de ríos habladores. Hay uno que siempre tiene algo que decir, porque lo ha visto todo, es el único limeño que estuvo aquí antes de las iglesias, plazas, parques, piletas y vecinos. Él vio cómo un turista sin modales fundó una hermosa ciudad, un 18 de enero de 1535.
Dicen que Lima es gris si miras de abajo hacia arriba, por su cielo panza de burro, pero también es gris de arriba hacia abajo, con sus techos llenos de polvos, recuerdos en forma de cachivaches, sillas, mesas, botellas, cajas y no sé qué más. Pero Lima es impredecible, terca, caprichosa, no le interesa los pronósticos ni las métricas atmosféricas, cuando quiere brillar lo hace, cuando quiere llover, helar, calentar y sofocar, no le interesa nada ni nadie, es independiente y libre como queriendo castigar a los que la llaman gris.
Y las limeñas…aunque ya no se tapan el rostro parcialmente ni baten abanicos a ritmo acelerado, algo no ha cambiado y es que siguen mostrando de sí mismas solo lo que quieren, no porque lo exijan los modos, las modas o los modales, sino porque les da la gana. Ah pero todavía se puede apreciar por las calles la coquetería del paso cadencioso, roguemos en la misa del domingo para que eso nunca se pierda. Nunca.
Lima linda, que naciste en forma de damero y te volviste un laberinto amorfo de calles que cambian de nombre a la mitad, avenidas que se cruzan agresivamente, callejones indescifrables, oscuros y de pasos perdidos, te las ingeniaste para cubrir los cerros con hogares coloridos, escaleras infinitas que nadie sabe si suben o bajan, aunque si Chacalón toca en la cancha, sabemos que todos las bajan.
Chicha eres, porque un solo color no era suficiente, dicen los libros del colegio fiscal que al inicio existían el barrio de negros, el barrio de indios y el barrio de blancos. Pero como a los limeños nos pican los pies por andar, nos mezclamos y nos fuimos de arriba pa abajo y viceversa. Ahora hay barrios de todos los colores y estamos en todos lados, brillando como arcoiris.
¿Qué te cambiaría Lima? Quizá tienes mucha combi, aunque admito que sin la combi no serías Lima, porque al fondo entran 5 y si colaboran, señores, entran más. Te quitaría el claxon, me quedaría con el criollismo de cajón, guitarra y poema y eliminaría la criollada. Te pondría más parques ahora que cada día hay más áreas de gras sintético y menos de verdad. Te sacaría la basura y expulsaría a los basura, te maquillaría los baches y te pondría mejor alcalde, pero para eso se necesitan muchos limeños que te quieran tanto como yo.
La edad no se dice, y contigo no se sabe, porque cada día te ves más joven, moderna y conectada. Ahora los chismes nos los contamos por whatsapp. Lima linda, con cerros que hablan de política en tiempo de elecciones, malecones, parques del amor y parques para amar, playas empedradas y un mar de Agua Dulce, yo te amo de punta a La Punta, solo me dan miedo tus entrañas con catacumbas, pero no importa porque cuando tengo miedo me encomiendo al Sr. De Los Milagros, a Santa Rosa o a San Martín, a los tres mejor, por si acaso.
Feliz cumpleaños Lima chaposa, saquemos las chelas y sirvan anticuchos para los invitados, que los enamorados se besen en el puente hasta que suspiren y los picarones busquen su picarona porque Lima está de fiesta, pero tranquilos que el serenazgo está avisado, no le bajen el volumen.
Feliz cumple Lima, de parte de tu provinciano mazamorrero.
Lima, 18 de enero de 2016.
Foto: Christopher Barrón.

