
Querida Ana, sé que hace tiempo no te escribo. Créeme, si te contara lo que pasa con el mundo hoy, entenderías un poco mi ausencia. A manera de intriga, quisiera compartir contigo una reflexión sobre lo que elegimos creer y lo que señalamos como falso. Prometo que pronto te contaré detalladamente lo que nos trajo este 2020, no lo vas a creer…
No es para nada sorprendente que incluso con tantos científicos, doctores, autoridades y gobiernos asegurando que el COVID es una amenaza real, haya miles de personas afirmando que todo se trata de una conspiración, mentira global o manipulación social.
Negacionistas les dicen y no son nada nuevo.
Luego de la Segunda Guerra Mundial, incluso con videos, fotos, documentos, confesiones y declaraciones, mucha gente negó el holocausto. Aceptaban que sí hubo bajas, como en toda guerra, que sí hubo muertes de civiles, obviamente, pero que era imposible asegurar la existencia de un sistema de aniquilación humana, que los campos de concentración fueron invenciones de los países ganadores, como palanca
propagandística que les permitiría imponer sus intereses económicos y geopolíticos, etc, etc. ¿Sorprendente? Hoy parece serlo, pero quienes dudaban del holocausto no eran (son?) pocos, tenían figuras influyentes y voz en el sistema de participación ciudadana. Brother, hay un libro titulado “Negando el Holocausto”. En 1996 se dio un juicio muy interesante y escandaloso “Irving contra Lipstadt”. No les voy a contar todo el rollo, pero busquen en Netflix la película “Negación” y conocerán más del tema. En resumen, una profesora norteamericana es denunciada por difamación por David Irving, autor del libro que les digo. La profesora Debora Lipstadt aseguró que las conclusiones del libro se sostenían en datos manipulados o interpretados a conveniencia. Entonces, Irving, la denuncia por llamarlo mentiroso. Fue un juicio sobre difamación, pero en el fondo era un juicio donde se jugaba un precedente legal entre negacionistas e historiadores. Algo así como reafirmar o dejar a interpretación la existencia del holocausto. Bajo las leyes británicas, la profesora tenía que demostrar la manipulación de los datos de quien la denunciaba, algo así como demostrar su inocencia. (Ahh ya les dio curiosidad ver la película ¿no? Si quieren que les haga reseñas sobre sus libros u otro tipo de contenido, inbox y les doy precio covid jijiji). El punto es que había gente negando un hecho histórico documentado que duró 6 años y no solo unos meses como la edad que tiene el COVID.
Pero vayamos al presente. Greta Tumberg. La odies, así pienses que maneja un discurso manipulado o estés completamente de acuerdo con ella (no es tan importante en este momento), lo que no puedes negar es lo que representa. Si crees que el COVID existe y que negarlo linda con lo estúpido, pues entonces tienes mucho en común con ella. Y te lo explico antes de que me grites “how dare you!”.
El calentamiento global es una verdad científica. Es una realidad documentada, investigada, visible, perceptible con los sentidos, hay pruebas, datos, ensayos, políticas gubernamentales, tratados desde hace más de dos décadas, wey, anda a Pastoruri, mira el hielo!! Mira el hielo!!!!…o la falta de él. Entonces ¿Por qué suena estúpido negar el COVID y no el calentamiento global? Negar el COVID al menos tiene ventaja, su juventud. Es una realidad con pocos meses de investigación, la misma comunidad científica es prudente en no concluir mucho sobre el bicho ese. ¿Cómo hacerlo? Si es una realidad en desarrollo. La vacuna puede que al final no funcione, puede que la gente vacunada se contagie igual, puede ser que el virus tenga características no identificadas, quizá al aplicarnos la vacuna nos convertimos en esclavos soviéticos!!!!! etc etc etc. Lo que estoy diciendo es que…aunque suene tonto…para negar el COVID tienes mejores argumentos que para negar el calentamiento global.
Ahora, si puedes hacerlo, ponte en los zapatos de personas como Greta Thumberg, de los ambientalistas que durante décadas vienen gritando la frase “emergencia climática”, (¿no te recuerda a “emergencia sanitaria”?), vienen advirtiendo a países, industrias, empresas, comunidades de todo el mundo, que precisamente el planeta entero está en grave peligro. Pero, así como hay quienes niegan el COVID y tú los ves casi casi como si fueran fujiapristas, hay personas que niegan el calentamiento global o afirman que es una exageración con intereses detrás o que de lleno como se ponen en plan…wey, el planeta sigue aquí, cuál calentamiento global, dónde están las inundaciones que dijiste? Dónde está la lluvia ácida? Dónde está la deforestación? Yo no veo nada, el mundo sigue igual y sigo comprando cosas y comprando iphones, no vengas acá con tus discursos anti sistema, pinche alborotador, comunista!!!!
Negar el calentamiento global es tan absurdo como negar el COVID. Está ahí gente, está ahí.
La diferencia es que…exacto, muy bien, te diste cuenta solit@…¿no? ¿A esta altura del texto todavía no ves la diferencia entre el COVID y el calentamiento global? ¡No te preocupes, igual todos vamos a morir!, pero antes, te la digo igual: la diferencia radica en sus negacionistas. ¡¡¡Cha chan!!! Ahhh, ahora no parecen tan ridículos ¿no?
Los negacionistas del COVID, en el momento más crudo de la pandemia, no tuvieron tanto poder como los negacionistas del calentamiento global (brother, me da flojera escribir todo completo, desde ahora lo llamaré CG). La emergencia sanitaria nos afectó tanto que incluso los intereses que mantenían las fechas de las Olimpiadas tuvieron que ceder, incluso los intereses económicos de las empresas aeronáuticas tuvieron que decir, ok ok, cerremos los aeropuertos, ok ok, cerremos el turismo, el consumo, las industrias, las fábricas de autos, los colegios, brother, los colegios!! piénselo. Ni siquiera en la Segunda Guerra mundial se cerraron todos los colegios o las fronteras como en esta ocasión. El mundo se detuvo, a pesar de los negacionistas que hasta hoy escuchamos. Lamentablemente, los negacionistas del CG tienen más poder, más presupuesto, más años de experiencia, más mecánicas de manipulación y de financiación, la realidad que niegan no es tan palpable como ver a una persona en UCI, esa es la diferencia, son negacionistas con poder, los del COVID recién son homo habilis en evolución.
El COVID y el CG tienen mucho en común: amenaza nuestra existencia, es un problema mundial, hay datos científicos que los prueban, de no actuar a tiempo, el daño puede ser irreparable. Pero no has visto que cierren un aeropuerto porque el aumento de temperatura de los océanos o que cierren un colegio por la foto de un oso polar desnutrido hasta los huesos. ¿Por qué debería de dejar de comprar zapatillas solo porque hay más de 30 millones de hectáreas deforestadas en el mundo? Ese no es mi problema, esa no es una emergencia. ¿Por qué debo de dejar de comprarme mi carrito solo porque el 13% de los gases contaminantes los producen precisamente los autos particulares? Ese no es mi roche, cómo voy a ir a trabajar, no sean tontos, no se crean todo lo que dice Greta Thumberg o los loquitos ambientalistas. (¿No les recuerda a…por qué voy a cerrar mi negocio solo por que hay más de 20 mil personas muriendo por COVID?).
Así es amigo, todos somos, hasta cierto punto, negacionistas, todos, al no actuar adecuadamente ante la emergencia mundial más grande de todos los tiempos: el calentamiento global. Estamos o siendo negacionistas o apoyándolos con nuestro estilo de vida y nuestra manera de hacer negocios. Si seguimos comprando cosas que no necesitamos, no somos tan distintos de los que dicen que el COVID es una farsa, si seguimos usando el auto por distancias menores de 5km, no somos tan distintos que los que afirman que las antenas 5G emiten COVID, si crees que el consumo sin consciencia social es la base de nuestra supervivencia, no eres tan distinto de quien no usa mascarilla en la calle y se ríe de los que lo hacen.
Ambas son emergencias mundiales, pero no se están tomando en cuenta como tal. Y si crees que es exagerado detener el mundo de los negocios por el deshielo, una foto de animales manchados con petróleo o una ciudad llena de tráfico contaminante, pues entonces, al menos no seas tan rudo con quienes no usan mascarilla, promueven el uso dióxido de cloro o de plano dicen que el COVID es parte de una gran mentira, no llenes las redes de insultos, críticas iracundas o superioridad. Tienes mucho en común con ellos. Gracias por leer.
Publicado desde mi iPhone 8.