
Querida Ana, hay muchas cosas de mí que aún no te he contado (quizá sea mejor que no las conozcas todas), pero una que sí te puedo contar con mucho orgullo y sin miedo del reproche: soy fanático de la serie Friends. Sí, he visto todos los capítulos más de una vez, todas las temporadas, las escenas eliminadas, los especiales, etc. Tengo una colección completa de los dvd originales, un libro y hasta un juego para PC, además de la respectiva app en mi iphone.
Y aunque me encantan casi todos los capítulos y a pesar de saberme de memoria casi cada línea de guión, no puedo negar que hay ciertas cosas que pudieron ser mejor, algunos chistes forzados, alguna escena innecesaria, etc, etc. Hoy te quería hablar de algo que pasa en el último capítulo (spoiler alert) y siento que estuvo mal. Pero no por un error de guión, o un mal chiste, o algún error de continuidad. Algo mucho peor.
Te dejo el link de la escena a la que me refiero exactamente, o bueno al desenlace de la historia de estos dos personajes, Rachel (la amo) y Ross.
Divertido ¿Verdad? Emotivo, sí, romántico, según por lo que se suele entender por romántico…sí, muy romántico. Pero, siento que aquí hay algo que salió mal. Es evidente que la serie es una ficción, los personajes salen de la cabeza de algunos guionistas y que el objetivo de la historia es entretener. Pero luego de analizar un poco lo que sucede, me di cuenta de que Rachel debió subirse a ese avión. Me explico.
Vayamos a lo básico, esta es la historia de una chica tiene la oportunidad de trabajar en París, donde no solo puede demostrar lo que sabe, sino que puede aprender un mundo de cosas nuevas, abrir una nueva etapa en su vida, desempeñarse en su trabajo de ensueño. Pero no lo hace, porque el ex enamorado le pide que se quede. Ella se baja del avión, le dice que sí al amor y le dice que no a un futuro lleno de oportunidades.
En mi opinión, si una amiga me dice que dejó de ir a París a trabajar en moda teniendo un puesto asegurado allá, simplemente porque el ex novio le dijo que se quedara, pues le grito. Le digo toda su vida, le compro otro pasaje y la mando para allá. ¡Qué rayos! A ver, no soy un resentido del amor ni nada por el estilo, todo muy bien con historias así, pero en la vida se presentan oportunidades a las que simplemente hay que decirles que sí.
En la vida hay que decir, sí, me voy, sí, me subo al avión, sí, hagamos este proyecto, si te da miedo pues lo haces con miedo, Rachel se va a quedar con la duda toda su vida de…¿Qué hubiera pasado si…? Al final de lo único que uno se arrepiente es de las cosas que no hace, las cosas que inicia terminan bien o terminan mal, en ambos casos te queda el aprendizaje, algo que siempre es positivo. La vida es para emprender constantemente, de seguir eso que siempre amaste, evidentemente una relación puede ser parte de eso, pero si ya estás en el asiento del avión, si todo indica que vas a crecer, no puedes tomar una decisión así basado en un amor, sobre todo si se trata de algo que ya pasó. Es decir, de un ex.
Brother, ¿te imaginas? Fuiste a la despedida de un amigo o una amiga que dejaba el país, y luego, a la semana, te la encuentras en la calle y le dices ¿Oye, no te ibas a trabajar a Europa?…ah no es que mi ex me pidió que me quedara. Ah ok, entonces todo bien, suerte…no pues, evidentemente esas cosas no se hacen. El amor es increíble, es lo que nos mueve a todos, pero no me parece correcto cambiar una vida de oportunidades por algo que ya sabes qué tiene de bueno y qué tiene de malo.
Todos celebramos y nos emocionamos cuando Rachel aparece en el departamento de Ross y le dice…”sí, me bajé del avión”, porque nos pareció “romántico”, y no solo en esta serie, en alguna que otra película la historia se repite, la chica se va en el tren, en el bote, en el auto a vivir otra vida, y de pronto retrocede ante el pedido (a última hora) de su ex pareja, y ella dice, rayos! cambiaré mi futuro por algo que es parte de mi pasado!…demonios! en serio hay que aprender a dejar ir algunas cosas.
La serie Friends es una de mis favoritas, pero si una novia me dice que me va a dejar por estudios, por su carrera, por un trabajo mejor en otro continente, le ayudaría con las maletas, le daría un beso y le desearía mucho éxito. Y si una ex me pide que me baje del avión cuando estoy a punto de cambiar mi vida, le diré…sí claro, me bajaré del avión, pero cuando llegue al otro aeropuerto.